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Entretenimiento digital para los niños ¿Cómo aprender a disfrutarlo de manera consciente?

Entretenimiento digital

Muchas veces recreamos la mente de nuestros niños con entretenimiento digital, ya sea a través de los celulares, videojuegos o con películas de Netflix. Lo que no tenemos presente, es que gran parte del contenido digital expuesto actualmente no es el adecuado para nuestros hijos, y debemos saber la diferencia entre el propósito de entretener y el de aportar contenidos positivos para el desarrollo integral de los pequeños. 

Para nosotros es muy importante que los padres ofrezcan a sus hijos material de edu-entretenimiento, un sistema que se basa en integrar la comunicación, la diversión y las herramientas de la era digital para lograr que los niños se desenvuelvan en un ambiente pleno y sano. Es por eso que el día de hoy, las Psicólogas de la Sección Primaria Katherine Chávez y Diana Ruano,  nos explicarán de qué forma aportan las nuevas tecnologías al crecimiento personal e intelectual de los más pequeños.

¿Qué es el entretenimiento digital? 

Cuando nos referimos al entretenimiento digital, nos referimos al uso de diversos dispositivos que se constituyen en una fuente de placer para quienes lo consumen, son una alternativa de recreación durante el tiempo libre que puede llegar a convertirse en una vía de escape o evasión de la realidad.    

El entretenimiento digital es una industria muy poderosa a nivel mundial que todo el tiempo está generando nuevas y atrayentes ofertas, a través de contenidos y narrativas digitales en las que cada vez están inmersos los niños desde más pequeños. Por lo general, el tipo de dispositivos más usados son pantallas como TV, Ipads, computadores, consolas, celulares.      

Los videojuegos, por ejemplo, mantienen cautivados a los usuarios con estrategias como retos en los que se deben pasar por diferentes niveles de dificultad, dinámicas de gratificación a corto plazo, por ejemplo, reciben bonus, monedas, pavos, armas, entre otros.     Esta lógica propia del entretenimiento digital marca una diferencia significativa en términos del efecto que causa el uso de pantallas recreativas de aquellas que tienen otros fines, como el uso escolar o laboral.  

Evidentemente los avances tecnológicos han transformado las maneras de comunicarnos, de acceder a la información; lo digital ha comenzado a ocupar un lugar también en las maneras de entretenerse, de comunicarse y de construir conocimiento o por lo menos acceder a la información.

  • Cada vez más, los padres de familia de nuestros niños y adolescentes tienen una relación muy cercana con este tipo de dispositivos digitales en sus propias vidas, modelan y comparten esta forma como una manera de encuentro.
  • En algunos casos se encuentra que el recurso de la pantalla se vuelve una manera de tener al niño quieto, conectado digitalmente, pero desconectado del mundo real, sin que tengamos que ocuparnos de él por lapsos significativos de tiempo. 
  • Las dinámicas familiares e incluso la arquitectura de los hogares no posibilitan que los niños puedan jugar como se hacía hace algunas décadas, donde se solía jugar en las calles.

¿Por qué los videojuegos se han convertido en el entretenimiento digital más popular en la actualidad?

Los videojuegos tienen un efecto directo en los centros de recompensa del cerebro, generando una estimulación muy impactante a la que se busca volver recurrentemente.  La virtualidad que está incluida dentro de las nuevas tecnologías, es quizá una de las posibilidades más atractivas, y nuestros niños la disfrutan cada vez a más temprana edad, ya que les permite y nos permite prácticamente hacer de todo con un solo click.  Detrás de una pantalla no hay que esperar, todo está cuando y donde se quiere: creación de escenarios y avatares, simulación de carreras, sonidos, movimientos cercanos a los reales, etc.

De igual manera, muchos juegos ofrecen posibilidades interactivas tanto con el juego directamente como en encuentros con otros jugadores en línea sin límites de edad o coordenadas espaciales. Algunos juegos posibilitan modos distintos de relación en los que se asumen roles o funciones particulares, y que le demandan a los jugadores una presencia o interacción diaria, por ejemplo si el niño no juega se le puede vencer el regalo del día, se le marchitan las plantas o pierde las recompensas. 

¿Pueden los videojuegos afectar la personalidad de los niños? ¿Por qué?

Como decíamos antes, el mundo de las nuevas tecnologías es supremamente atractivo para un niño o adolescente, pues todo el tiempo está generando expectativas que les resultan muy divertidas, pero que los desenfocan de otras actividades fundamentales para su vida y que están generando incluso conflictos familiares o afectaciones en su vida escolar. Los niños están en el proceso de conquistar la autorregulación, y los adultos no podemos esperar que, por ellos mismos, digan “he jugado mucho”, “ya es hora de parar”, “debo hacer primero las tareas”, “no voy a jugar entre semana”, “este contenido no es apropiado para mí”. Todos los procesos implicados para tomar ese tipo de decisiones son procesos en desarrollo y requieren que desde las familias haya conciencia y posturas claras al respecto. Suele pasar que cuando le dices a tu hijo por ejemplo “ven a comer”, aunque él ha estado jugando por horas,  su percepción del tiempo es totalmente distinta, y es común que te diga que es injusto, que apenas estaba empezando el nivel, que se ofusque, se torne irritable e incluso, conteste de manera inapropiada. 

Un consumo medido, con límites, podría no representar riesgos para los niños; sin embargo, no basta con estar atentos a la cantidad de tiempo que los niños dedican a los videojuegos, es muy importante como padres acompañarlos para filtrar también los contenidos. Hay algunos videojuegos muy explícitos tanto de contenido sexual como violento y los niños no tienen los criterios suficientes para tomar decisiones al respecto; si un niño accede a contenido que no es acorde a su momento de vida, podría tornarse ansioso o experimentar temores que antes no tenía. Así que la exposición frecuente a estos contenidos sin ninguna mediación de un adulto puede impactar significativamente a los niños.

¿Puede un niño volverse adicto a los videojuegos? 

La respuesta es sí. Actualmente ya existe una ordenanza de la OMS que lo ubica como adicción, también está clasificado en el DSM-5 como trastorno asociado a adicciones no relacionadas a sustancias, las cuales tienen como elemento central la falta de control en relación con la conducta adictiva. Anteriormente, explicamos que los niños están en proceso de autorregularse, y precisamente esto hace que sean mucho más propensos a desarrollar dependencia no solo a los videojuegos o al mundo de los dispositivos digitales, sino a cualquier otro tipo de sustancias o conductas. Por esta razón, es que a nivel educativo trabajamos tanto en prevención, conciencia de la importancia del cibercuidado por parte de los padres, y la máxima postergación de los primeros consumos.   

Abordar estos temas es fundamental porque nuestra responsabilidad como adultos es clave para favorecer en nuestros niños el buen uso de las nuevas tecnologías y la prevención de sus riesgos, es vital que los ayudemos a moderar el uso y a comprender los peligros a los que pueden exponerse si no se da un manejo regulado.

¿Cuánto es el tiempo recomendado que los niños deben permanecer frente a una pantalla disfrutando del entretenimiento digital?

En relación con el uso de las pantallas la Academia Americana de Pediatría ha establecido las siguientes orientaciones según las edades de los niños:

  •         0 – 2 años: Nada de pantallas.  En esto hay un consenso prácticamente en todas las instancias.
  •         2 – 5 años: Entre media y una hora al día.
  •         7 – 12 años: una hora con un adulto delante. Nunca en horas de comidas.
  •         12 – 15 años: Una hora y media.
  •         + de 16 años: Dos horas.  

Pese a lo anterior, es importante tener en consideración que hace 6 meses, todos tuvimos que irnos a nuestras casas y enfrentar una nueva manera de vivir. Las nuevas tecnologías nos han permitido darles continuidad a las propuestas educativas, a la vida laboral y productiva y mantener contacto con personas con las que no nos podemos encontrar físicamente. Los niños tenían experiencias de diferentes matices e intensidades con lo virtual; sin embargo, ahora es casi una necesidad por las posibilidades que nos ha brindado. 

Lo anterior, son aspectos a tener en cuenta, pero no pretenden ser una justificación para que nuestros niños y adolescentes pasen más tiempo en las pantallas que conectando con los otros y con ellos mismos; será una labor de cada familia poder encontrar un punto medio que permita la socialización y que no impacte la salud mental y física.

¿Cuáles son las consecuencias de que los niños pasen demasiado tiempo frente a las pantallas digitales?

Las consecuencias pueden presentarse a diferentes niveles, pueden generar disminución del desempeño académico pues afecta el enfoque de los niños en los propósitos escolares, muchas veces podemos tener sus cuerpos en la clase, pero en su mente están pensado en las misiones que quieren realizar, la calidad de sus trabajos puede bajar considerablemente ya que quieren terminarlos pronto para poder jugar sin dar lo mejor que ellos pueden de acuerdo con sus capacidades.  Ahora que estamos en la modalidad escolar virtual, se ha hecho más evidente que el entretenimiento digital afecta más el proceso escolar, puesto que algunos no logran centrar su atención en las clases y al tiempo están en otras páginas que no tienen nada que ver con lo que se está trabajando.

Algunas consecuencias que se identifican a nivel social, se observan cuando los niños prefieren quedarse jugando o viendo series, que ir a una fiesta o realizar actividades artísticas o deportivas, algunos se sienten más cómodos detrás de una pantalla, y les cuesta asumir los encuentros presenciales.  A nivel físico también se han encontrado efectos asociados al uso excesivo de pantallas, como dolor de cabeza frecuente, fatiga visual, el famoso síndrome del túnel carpiano en los gamers y lesiones en cuello y espalda debido a las posturas al jugar. También se pueden presentar alteraciones alimenticias, incluso, se han dado casos de deshidratación.

Finalmente, algunos estudios han encontrado que las pantallas pueden afectar los ciclos de sueño y vigilia, producir bruxismo (dolor orofacial), afectar la memoria de trabajo (aspecto fundamental en los procesos académicos) e incluso está asociado con una sensación de miedo inexplicable durante el día, cambios de humor, ansiedad e irritabilidad.

 ¿Cómo identificar conductas de riesgo en los niños que pasan demasiado tiempo frente a las pantallas digitales?

Algunos aspectos que pueden ser una señal de alarma son:

  • Un deterioro en el control sobre el juego, no saber cuándo parar o perder la noción del tiempo al estar conectados jugando.
  • Incremento de la prioridad dada al juego, que llega a anteponerse a otros intereses y actividades de la vida diaria. Preferir quedarse en casa conectados a los videojuegos en lugar de asistir a una invitación de sus familiares o amigos.
  • Ponerse de muy mal humor cuando los padres limitan su tiempo de juego y no lograr recomponerse frente a la molestia.
  • Si al enfrentar un período de tiempo sin acceder a los videojuegos se muestra de mal humor o con manifestaciones corporales como dolores de cabeza o sudoración en las manos.
  • Si se muestran ansiosos por volver a jugar cuando se encuentran haciendo una actividad diferente.

¿Puede la adicción al entretenimiento digital causar un bajo desempeño académico?

El entretenimiento digital si puede incidir en un bajo desempeño académico, ya el niño o joven pierde progresivamente la capacidad de control de sí mismo, empieza a desatender sus responsabilidades escolares.  El uso de redes sociales, el creciente interés por producir contenidos, el atractivo mundo de los videojuegos, empieza a cobrar mucha fuerza en sus vidas, y se evidencia que les cuesta mucho desconectarse aunque no estén en línea; se muestran distraídos en las clases, no escuchan las instrucciones, comienzan a perder el interés en la lectura, postergan la realización de las actividades escolares.  Este fenómeno se ha incrementado aún más durante la educación virtual, algunos estudiantes juegan durante de las clases, chatean, se sumergen en sus redes sociales,  y esto hace que no logren comprender, darle seguimiento a las consignas, y enfocar su atención.

¿Cómo los padres de familia pueden aprovechar de forma positiva el entretenimiento digital para la educación de sus hijos?

Las nuevas tecnologías nos convocan a explorar juntos, a conocer qué es lo que hacen nuestros estudiantes e hijos, a aprender con ellos y encontrar estrategias lúdicas para compartir en familia, es importante interesarnos por conocer su mundo que para muchos de nosotros es desconocido. A continuación, mencionamos las principales recomendaciones para aprovechar de forma positiva estas nuevas herramientas:

  • Conocer y promover distintos recursos que pueden contribuir a su educación, aplicaciones, literatura y enriquecer su pensamiento matemático.
  • Aprovechar las aplicaciones  para socializar con familiares que viven lejos.
  • Jugar en familia aprovechando las posibilidades digitales existentes: Kahoot, Charadas, karaokes entre otros.  
  • Páginas por el estilo de gamesforthebrain.com contienen propuestas muy divertidas que ayudan a desarrollar distintas habilidades y pueden realizarse por equipos.   
  • Interesarse por los juegos que realizan y las series que ven.
  • Reflexionar en familia sobre el contenido de series y videojuegos, sus posibles riesgos, evitando hacer juicios para generar un ambiente de confianza. 
  • Regular los contenidos a los que acceden dependiendo del momento de vida.

¿Cuáles son los límites que un padre de familia debería tener con sus hijos frente al entretenimiento digital?

Con el acompañamiento adecuado nuestros hijos construirán un criterio claro para hacer un buen uso y aprovechamiento de los dispositivos digitales, por eso es vital que nosotros como padres fijemos límites y orientemos, así ellos tengan más conocimiento que nosotros sobre el uso mecánico de los aparatos. Ahora observemos las limitaciones que debemos tener con nuestros hijos frente al uso de las TIC: 

  • Determinar horarios y reglas de uso para los dispositivos tecnológicos.
  • Dedicar tiempo para aprender juntos e interesarse por las series que ven y los juegos que les gustan.
  • Tener conversaciones respetuosas y acordes a la edad de sus hijos.
  • Conocer el contenido y la clasificación del juego.
  • Usar controles parentales. Es importante que los padres sepan que la responsabilidad sobre lo que se tramita a nivel digital recae sobre ellos como adultos. 
  • Respetar las edades mínimas en las cuales los jóvenes pueden usar redes sociales, que en la mayoría es a partir de los 14 años.
  • Aprovechar la tecnología para fortalecer los vínculos familiares, aprender y encontrar su uso en la vida cotidiana.
  • Modelar el buen uso de la tecnología en sus hijos. Ser referente como adulto es fundamental.
  • Consultar el contenido de vídeos de los Youtubers que siguen nuestros hijos
  • Los  dispositivos tecnológicos que permitan interacción con otros deben estar en un lugar visible, evitando que estén ubicados en los cuartos de los niños.

¿Cómo incluir en la rutina diaria de los niños el entretenimiento digital sin que se convierta en un factor negativo?

Invitamos a tener en cuenta las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría que mencionamos anteriormente los cuales, están relacionados con  la edad y en el desarrollo integral de los niños.   

Recordemos que los niños están en un proceso de autoregulación, y cada uno tiene necesidades particulares y su propia posibilidad de gestionar emociones, para algunos es más fácil aplazar su deseo inmediato y realizar primero sus tareas,  otros en cambio  requieren un acompañamiento más claro y firme de sus adultos de referencia.   Si bien cada familia tiene posturas diferentes frente a este tema, es importante que se establezcan acuerdos sobre el uso del entretenimiento digital.   Esto significa tener encuentros en los que se expliquen las razones por las cuales se establecen determinados tiempos y criterios para beneficiar su sano desarrollo.     

Algunos niños logran manejar con mayor facilidad el tiempo de juego en semana, sin embargo, la tendencia que encontramos a nivel escolar es un incremento en los niveles de ansiedad producto de un deseo persistente de volver a la fuente de placer que representa una serie sin concluir, o un video juego por retomar.

Actualmente, la mediación escolar se está tramitando a través de los dispositivos digitales que tenemos en casa, por tal razón, hoy más que nunca invitamos a las familias a alternar la educación con otras actividades que vinculen el cuerpo, estimulen la creatividad y les ayuden a los niños a alejarse de las pantallas para cuidar no solo su postura corporal, sino también su salud en general.  

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